Cómo empezar a invertir con un roboadvisor paso a paso
En pocas palabras
Entender qué es un roboadvisor es una cosa. Abrir una cuenta, responder el test, entender la cartera que te propone, enviar el dinero y esperar hasta verlo invertido es otra.
En este artículo vamos a recorrer ese camino paso a paso. Algunos conceptos ya los hemos tratado en otros artículos del blog. Los recuperaremos aquí cuando sean necesarios, con una explicación suficiente para que puedas seguir leyendo sin tener que ir saltando de un artículo a otro.
No necesitas convertirte en experto en inversión. Pero sí conviene entender qué estás haciendo, qué significa la cartera que te proponen, qué riesgo estás asumiendo y qué ocurre con tu dinero durante todo el proceso.
Porque hay momentos que pueden resultar extraños la primera vez: enviar una transferencia y no verla inmediatamente invertida, encontrarte dinero en efectivo, ver operaciones pendientes o traspasar un fondo y pasar unos días sin tener demasiado claro dónde está.
La idea es sencilla: que si algún día decides abrir un roboadvisor, lo que vaya ocurriendo se parezca bastante a lo que esperabas que ocurriera.
¿Qué necesito saber antes de abrir un roboadvisor?
¿Necesito saber de inversión para utilizar un roboadvisor?
No necesitas saber seleccionar fondos ni construir una cartera por tu cuenta para utilizar un roboadvisor. Precisamente una de las funciones de este servicio es encargarse de buena parte de ese trabajo.
Cuando contratas un servicio de gestión de carteras estás delegando en una entidad la selección de las inversiones, la toma de decisiones y la ejecución de las operaciones dentro de la estrategia acordada contigo. Así lo explica la propia CNMV al describir este tipo de servicio.
CNMV: evaluación de la idoneidad en la gestión de carteras
Eso no significa que sea buena idea invertir sin entender nada. No necesitas conocer cada fondo de la cartera ni saber calcular su volatilidad, pero sí entender algunas cosas básicas: que puedes perder dinero, qué diferencia hay entre renta variable y renta fija, qué nivel de riesgo estás asumiendo y que una caída de los mercados forma parte de lo que puede ocurrir mientras estés invertido.
En mi caso, cuando contraté mi primer fondo de inversión en un banco sabía bastante menos de lo que sé ahora. Con el tiempo aprendí que delegar la gestión no significa delegar también la necesidad de entender qué estás haciendo con tu dinero.
¿Puedo perder dinero con un roboadvisor?
Sí. Una cartera gestionada por un roboadvisor puede subir y también puede bajar. El roboadvisor automatiza la gestión, diversifica la cartera y realiza operaciones como los rebalanceos, pero no elimina el riesgo de mercado. Si los fondos que forman tu cartera pierden valor, tu inversión también lo hará.
Y aquí hay una diferencia que para mí es importante: entender que una cartera puede caer es fácil. Ver caer tu propio dinero es otra cosa. Por eso creo que conviene asumir esa posibilidad antes de invertir y no descubrirla cuando llegue la primera caída importante.
La composición de la cartera también importa. Una cartera con mucha renta variable puede moverse bastante más —también hacia abajo— que otra con menos peso en bolsa. En el siguiente apartado veremos qué significan realmente la renta variable y la renta fija cuando aparecen en una cartera.
No sabemos cuánto caerá una cartera en el futuro ni cuándo lo hará. Las caídas históricas pueden ayudarnos a entender el riesgo, pero no marcan un máximo de lo que podría ocurrir en el futuro.
¿Qué significan la renta variable y la renta fija que voy a ver en mi cartera?
Son dos grandes tipos de inversión que probablemente aparecerán cuando el roboadvisor te muestre cómo está construida tu cartera.
La renta variable está formada principalmente por inversiones vinculadas a acciones de empresas. Su valor puede variar mucho y, en general, suele moverse más que la renta fija.
La renta fija incluye inversiones como bonos y deuda pública o empresarial. Suele utilizarse para reducir las oscilaciones de una cartera, pero renta fija no significa dinero garantizado: también puede perder valor.
CNMV: riesgos de la renta fija
Por ejemplo, si ves una cartera con un 80 % de renta variable y un 20 % de renta fija, puedes imaginarlo de una forma sencilla: aproximadamente 80 de cada 100 € estarán expuestos a renta variable y los otros 20 € a renta fija.
Eso no te dice cuánto ganarás en el futuro, pero sí te da una primera idea de cómo puede comportarse la cartera y cuánto puede llegar a moverse.
¿Qué hace realmente un roboadvisor con mi dinero?
¿Tengo que elegir yo los fondos en los que voy a invertir?
Normalmente no. En una cartera gestionada es el roboadvisor quien selecciona las inversiones y decide qué peso tiene cada una dentro de la cartera. También se encarga de ir ajustándola cuando esos pesos se alejan de los objetivos establecidos. Es lo que habitualmente llamamos rebalancear.
Esta fue precisamente una de las razones que me llevaron a utilizar Indexa. Antes había pasado por fondos contratados en un banco, ING Direct y Renta 4. Con el tiempo fui entendiendo mejor cómo funcionaba la inversión, pero también descubrí algo sobre mí: no quería dedicarme a seleccionar fondos, decidir cuánto poner en cada uno y hacer personalmente los rebalanceos. Prefería delegar esa parte.
Pero delegar la gestión de la cartera no significa delegar todas las decisiones. Tú sigues decidiendo tus objetivos y cuánto dinero quieres invertir; el roboadvisor gestiona la cartera dentro de unos parámetros definidos a partir de tu situación y tu perfil.
¿Dónde estarán realmente mi dinero y mis inversiones?
El roboadvisor que gestiona la cartera y la entidad que custodia las inversiones no tienen por qué ser la misma empresa. Una cosa es quién decide qué operaciones realizar dentro de tu cartera y otra quién mantiene las cuentas y custodia las inversiones.
Por ejemplo, en el caso de Indexa Capital, que es el roboadvisor que utilizo, las inversiones de sus carteras de fondos están custodiadas en cuentas de valores a nombre de cada cliente en Cecabank o Inversis Banco. Indexa gestiona la cartera y el banco custodio mantiene las cuentas donde están el efectivo y las inversiones.
Indexa Capital: dónde se guarda el dinero
La estructura concreta depende de cada roboadvisor, así que antes de contratar uno conviene comprobar quién gestiona tu cartera, qué entidad custodia las inversiones y a nombre de quién están las cuentas.
¿Qué me van a preguntar al abrir un roboadvisor?
¿Por qué me preguntan cuánto gano, cuánto dinero tengo y si he invertido antes?
Porque antes de gestionar tu cartera la entidad necesita conocer suficientemente tu situación para valorar qué tipo de inversión puede resultar adecuada para ti.
Por eso pueden preguntarte por cuestiones que quizá no esperabas encontrar al abrir un roboadvisor: tus ingresos, patrimonio, compromisos financieros, experiencia invirtiendo, horizonte temporal o capacidad para asumir pérdidas.
No es simple curiosidad. La CNMV explica que, antes de prestar un servicio de gestión de carteras, la entidad debe realizar una evaluación de idoneidad teniendo en cuenta información sobre el cliente.
CNMV: qué información se solicita en la evaluación de idoneidad
En pocas palabras: te hacen esas preguntas porque van a gestionar una cartera por ti y necesitan saber para quién la están gestionando.
¿Qué es el test de perfil de riesgo y cómo debo responder?
Es el cuestionario que reúne esa información y la utiliza para determinar qué nivel de riesgo puede resultar adecuado para tu situación.
Además de tu situación económica y tu experiencia invirtiendo, puede plantearte preguntas sobre cuánto tiempo piensas mantener la inversión, cuándo podrías necesitar el dinero o cómo reaccionarías ante determinadas pérdidas.
Aquí lo importante no es intentar descubrir qué respuestas conducen a una cartera con más o menos renta variable. No es un examen y no hay una respuesta que debas acertar.
Mi consejo aquí no tiene nada de financiero: contesta lo que realmente piensas y describe tu situación real. No cambies tus respuestas porque hayas leído que una cartera más agresiva ha ganado más durante los últimos años.
CNMV: cómo funciona el test de idoneidad
Cuando termines, toda esa información se convertirá en algo mucho más fácil de visualizar: una propuesta de cartera.
Me han propuesto una cartera: ¿cómo sé qué significa?
¿Qué significa el perfil de riesgo que me ha salido?
El perfil de riesgo es la forma que utiliza el roboadvisor para relacionar la información que has dado en el test con una determinada cartera.
Según el roboadvisor, ese perfil puede aparecer como un número, un nombre o una categoría dentro de su propia escala. Lo importante no es cómo se llame, sino qué cartera representa.
Un perfil de mayor riesgo suele implicar una cartera con mayor exposición a inversiones que pueden subir y bajar más. Uno más conservador suele reducir esa exposición.
Por eso, no compares directamente el número, el nombre o la categoría de un roboadvisor con los de otro. Cada entidad puede utilizar su propia escala y su propia metodología.
Cuando te aparezca el resultado, mira qué cartera hay detrás: cuánto tiene en renta variable, cuánto en renta fija y en qué está invirtiendo realmente.
¿Qué significa que mi cartera tenga un 80 % de renta variable y un 20 % de renta fija?
Significa que aproximadamente 80 de cada 100 € de la cartera estarán invertidos en renta variable y los otros 20 € en renta fija.
Esa distribución es una de las cosas más útiles para empezar a entender el riesgo de la cartera que te están proponiendo. Una cartera 80/20 tiene una exposición elevada a renta variable y, por tanto, su valor puede moverse de forma importante cuando lo hagan los mercados.
El 20 % de renta fija puede ayudar a reducir esas oscilaciones, pero no convierte la cartera en segura ni evita que pueda tener pérdidas.
Por eso, cuando veas porcentajes como 40/60, 60/40, 80/20 o incluso 100 % de renta variable, no los mires como simples números. Te están explicando cómo se repartirá tu dinero y, en buena medida, qué tipo de viaje puedes encontrarte después.
¿Cuánto puede llegar a bajar mi cartera?
No puedes saber de antemano cuánto llegará a caer una cartera ni cuándo se producirá una caída.
Puedes consultar datos históricos, escenarios de riesgo o caídas pasadas para hacerte una idea de cómo se ha comportado una cartera o una combinación similar de activos, pero ninguna de esas cifras establece el límite de una caída futura.
En general, cuanto mayor sea el peso de la renta variable, mayores pueden ser las oscilaciones de la cartera, también hacia abajo.
A mí esta parte me parece especialmente importante porque existe una gran diferencia entre comprender que puedes perder dinero y abrir la aplicación un día y comprobar que el dinero que has ido ahorrando vale menos que unas semanas antes.
Las caídas forman parte del riesgo de invertir en los mercados. Por eso, la pregunta útil no es solamente “¿cuánto podría ganar esta cartera?”, sino también:
“¿Entiendo que esto puede bajar y estoy preparado para seguir con mi plan si ocurre?”
¿Qué hago si la cartera que me propone me parece demasiado arriesgada?
Comprueba si el roboadvisor te permite escoger una cartera más conservadora. Que el test te haya asignado un determinado perfil no significa necesariamente que tengas que elegir la cartera con el máximo riesgo que ese perfil permite.
Por ejemplo, Indexa permite actualmente reducir manualmente el perfil de riesgo por debajo del que ha calculado mediante su cuestionario. Si después quieres volver a subirlo, puedes hacerlo hasta el máximo que haya estimado el test, pero no por encima.
Finizens y Openbank también contemplan la posibilidad de utilizar carteras más conservadoras, aunque la forma exacta de hacerlo puede variar entre entidades.
Por eso, si la cartera propuesta te parece demasiado arriesgada, no falsees ni retoques tus respuestas para intentar conseguir otro resultado. Comprueba primero qué alternativas más conservadoras permite tu roboadvisor.
Indexa Capital: cálculo y modificación del perfil inversor
¿Qué estoy firmando antes de empezar a invertir?
¿Qué puede hacer el roboadvisor con mi dinero?
Al firmar el contrato estás autorizando al roboadvisor para gestionar tu cartera dentro de las condiciones que has contratado. Eso le permite realizar las operaciones necesarias sin tener que pedirte permiso cada vez que rebalancea las inversiones de tu cartera.
Esta es precisamente una de las claves del servicio. Tú no tendrás que decidir cómo rebalancear cada vez que haya que ajustar la cartera: has autorizado al roboadvisor para que se encargue de esa gestión.
Pero eso no significa que pueda hacer cualquier cosa con tu dinero. La autorización es para gestionar tu cartera dentro de las condiciones establecidas en el contrato.
Por ejemplo, en Indexa Capital firmas un contrato de gestión discrecional que le permite gestionar tus inversiones, mientras que las cuentas donde están el efectivo y las inversiones están abiertas a tu nombre en el banco custodio. Además, las retiradas de dinero solo pueden dirigirse a cuentas bancarias previamente autorizadas por el cliente.
Indexa Capital: relación entre el cliente, Indexa y el banco custodio
Indexa Capital: seguridad en las retiradas de dinero
En otras palabras: delegas la gestión de la cartera, no el control sobre dónde puede acabar tu dinero.
Ya tengo la cuenta abierta: ¿cómo meto el dinero?
¿Cómo hago mi primera aportación al roboadvisor?
La primera inversión no tiene por qué hacerse únicamente enviando dinero desde tu cuenta bancaria. Dependiendo del roboadvisor y de tu situación, puedes empezar mediante una transferencia bancaria, traspasando fondos de inversión que ya tengas en otra entidad o combinando ambas opciones.
Si empiezas con dinero nuevo, el roboadvisor te indicará dónde realizar la transferencia para que después pueda invertirlo en tu cartera.
Si ya tienes fondos de inversión en otra entidad, también puede ser posible trasladarlos directamente al roboadvisor mediante un traspaso, sin tener que venderlos primero y recibir el dinero en tu cuenta corriente.
En cualquiera de los dos casos, hay algo importante que conviene saber antes de empezar: iniciar la aportación o el traspaso no significa que vayas a ver inmediatamente tu nueva cartera completamente invertida. El dinero o los fondos todavía tendrán que pasar por varios pasos.
¿Cómo puedo seguir aportando dinero a mi roboadvisor?
Una vez que tu cartera está funcionando, puedes seguir añadiendo dinero. La forma concreta dependerá del roboadvisor.
Una opción habitual es realizar nuevas transferencias desde tu cuenta bancaria. Y si quieres invertir una cantidad de forma regular, puedes programar una transferencia periódica desde tu banco, por ejemplo cada mes, hacia la cuenta asociada a tu cartera.
Así puedes automatizar tus aportaciones: decides cuánto quieres enviar y con qué frecuencia, y no tienes que ordenar manualmente una nueva transferencia cada vez.
Después será el roboadvisor quien se encargue de invertir las nuevas aportaciones siguiendo la distribución de tu cartera.
Indexa Capital: cómo realizar nuevas aportaciones a una cartera de fondos
Ya tengo un fondo de inversión: ¿puedo llevarlo al roboadvisor sin venderlo?
Sí. Si eres una persona física residente fiscal en España y tienes un fondo de inversión de los que se comercializan habitualmente aquí, normalmente puedes trasladarlo a otro fondo mediante un traspaso sin tener que venderlo y recibir primero el dinero en tu cuenta corriente.
Además, ese traspaso tiene una ventaja importante: no tienes que pagar impuestos en ese momento por las ganancias que pueda acumular el fondo. La inversión mantiene su valor y antigüedad fiscal y la tributación queda aplazada hasta que algún día retires el dinero definitivamente.
CNMV: fiscalidad de los fondos de inversión
En mi caso, cuando llegué a Indexa ya tenía inversiones anteriores y entré mediante un traspaso de fondos. Y ahí descubrí otra parte del proceso que conviene conocer antes de vivirla.
He enviado el dinero: ¿por qué todavía no está invertido?
¿Cuánto tarda una transferencia en aparecer en el roboadvisor?
Una transferencia bancaria no tiene por qué aparecer inmediatamente en la aplicación del roboadvisor. Primero tiene que llegar a la cuenta correspondiente y después esa información debe reflejarse en la plataforma que utilizas.
El plazo exacto depende de la entidad, del banco custodio y de la propia transferencia. Por ejemplo, Indexa explica actualmente que una primera transferencia puede requerir comprobaciones adicionales sobre la identidad del ordenante antes de aparecer en la cuenta.
Indexa Capital: cuánto tardan las aportaciones en estar invertidas
Por eso conviene separar mentalmente dos momentos: haber enviado el dinero y que el roboadvisor ya lo haya recibido y lo muestre en tu cuenta. No necesariamente ocurren al mismo tiempo.
¿Cuánto tarda el dinero en estar realmente invertido?
Que el dinero ya aparezca en tu cuenta tampoco significa necesariamente que los fondos de la cartera ya se hayan comprado.
Entre que el dinero llega y aparece la cartera actualizada todavía pueden producirse varios pasos. De forma simplificada, el recorrido puede parecerse a este:
El proceso y los plazos exactos dependen de cada roboadvisor, del custodio y de los fondos utilizados.
Como ejemplo real, Indexa explica que las nuevas aportaciones por transferencia a sus carteras de fondos suelen estar invertidas uno o dos días hábiles después de llegar a la cuenta de efectivo, aunque posteriormente todavía existen fechas de operación y liquidación. Ese plazo corresponde a Indexa y no debe trasladarse automáticamente a otros roboadvisors.
Indexa Capital: proceso de inversión de una nueva aportación
Lo importante es entender el proceso: dinero enviado, dinero recibido y dinero invertido son tres momentos diferentes.
¿Es normal ver dinero en efectivo u operaciones pendientes durante unos días?
Sí. Ver temporalmente efectivo u operaciones pendientes puede formar parte del funcionamiento normal de una cartera gestionada.
Puede haber dinero que acaba de llegar y todavía no se ha invertido, órdenes de suscripción en curso o pequeñas cantidades de efectivo que el propio sistema mantiene por razones operativas. Por tanto, ver efectivo no significa necesariamente que el roboadvisor se haya olvidado de invertirlo.
Por ejemplo, Indexa mantiene una pequeña proporción de efectivo en sus carteras y establece determinadas condiciones para generar nuevas suscripciones.
Indexa Capital: por qué puede haber efectivo no invertido en una cartera
Si acabas de hacer una aportación, puede ser normal encontrarte durante un tiempo con esta situación: “El dinero ya está aquí, pero todavía no está todo invertido.”
¿Y si en lugar de dinero he traspasado un fondo?
¿Cuánto tarda un traspaso de fondos?
Un traspaso de fondos puede tardar bastante más que una transferencia bancaria. No existe un plazo único para todos los casos porque intervienen la entidad de origen, la de destino, las gestoras y los fondos afectados.
La entidad de destino solicita el traspaso, la entidad de origen debe tramitarlo y también debe trasladarse la información necesaria para conservar correctamente los datos fiscales de la inversión.
Como ejemplo, Indexa indica actualmente que los traspasos externos de fondos suelen tardar alrededor de dos o tres semanas en completarse. Es una referencia de su operativa, no un plazo aplicable a cualquier traspaso o roboadvisor.
Indexa Capital: traspasos de fondos de inversión
Lo importante antes de empezar es saber que un traspaso de fondos no funciona como una transferencia inmediata entre dos cuentas corrientes.
¿Qué pasa con mi dinero mientras se completa el traspaso?
Durante un traspaso puede haber un periodo en el que la inversión deja de verse en la entidad de origen pero todavía no aparece completamente integrada en la de destino. Eso no significa que el dinero haya desaparecido.
El traspaso implica movimientos entre las entidades y fondos afectados hasta completar la operación y trasladar también la información fiscal correspondiente.
En mi caso, los traspasos de fondos siempre me han generado algo de nerviosismo. He vivido varias veces esos dos o tres días en los que dejo de ver claramente el dinero en un sitio y todavía no lo veo donde espero encontrarlo. Ese ha sido mi “limbo”.
No significa que el traspaso completo dure dos o tres días —puede durar más—. Me refiero únicamente a esos días concretos en los que, como cliente, tengo la sensación de no saber muy bien dónde está la inversión.
Después termina apareciendo en destino y el proceso continúa. Saber de antemano que ese momento puede existir no hace que el traspaso sea más rápido, pero sí evita una sorpresa la primera vez.
Ya veo mi cartera invertida: ¿y ahora qué?
¿Tengo que hacer algo una vez que mi cartera está invertida?
Una de las ventajas de utilizar un roboadvisor es precisamente que, una vez invertida la cartera, no necesitas estar decidiendo continuamente cómo ajustarla. Esta gestión forma parte del servicio que has contratado.
Eso no significa olvidarte para siempre de la inversión. Tu situación, tus objetivos, el momento en que necesitarás el dinero o tu capacidad para asumir riesgo pueden cambiar con el tiempo.
Y, si has decidido hacer aportaciones periódicas, quedará una parte especialmente poco espectacular pero muy importante: ser constante con el plan que hayas decidido seguir.
Lo que probablemente no necesitas es abrir la aplicación cada día para comprobar si has ganado o perdido dinero.
Ahora empieza precisamente la parte para la que has recorrido todo este camino: dejar que la cartera haga su trabajo mientras tú entiendes qué tienes y por qué lo tienes.
Simula cuánto podrías acumular, cuánto necesitarías aportar para alcanzar un objetivo o cuánto podría durar tu patrimonio si empiezas a retirarlo.
Lo que me habría gustado saber antes de empezar
Si pienso en mi recorrido —desde aquel primer fondo contratado prácticamente sin saber qué estaba haciendo hasta llegar años después a delegar la gestión de mis carteras—, me habría gustado tener algunas cosas mucho más claras desde el principio.
Que invertir implica riesgo y que saber que los mercados caen no te prepara completamente para ver caer tu propio dinero. También que la constancia y la diversificación acabarían siendo mucho más importantes para mí que muchas decisiones que al principio parecían trascendentales.
Y, sobre todo, que no tenía ninguna obligación de gestionar personalmente cada fondo de mi cartera si no quería hacerlo. Ese fue uno de los motivos que finalmente me llevaron a utilizar un roboadvisor.
No porque desapareciera el riesgo ni porque alguien pudiera saber qué ocurrirá mañana en los mercados, sino porque preferí delegar la selección de fondos, sus pesos y los rebalanceos y concentrarme en las decisiones que siguen siendo mías: cuánto invertir, para qué, durante cuánto tiempo y qué riesgo estoy dispuesto a asumir.
Si estás pensando en utilizar Indexa Capital
Buena parte de lo que explico en este blog parte de mi propia experiencia como cliente de Indexa Capital. Si después de informarte decides utilizarlo, dispongo de una invitación para nuevos clientes.
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